La elección del sistema constructivo es una de las decisiones más importantes al iniciar un proyecto de construcción. Dos de las opciones más populares en la actualidad son el sistema Steel Frame y la estructura de hormigón. Tradicionalmente en España, el hormigón armado ha sido el método más utilizado, pero en los últimos años la estructura Steel Frame ha ganado protagonismo como una alternativa innovadora y altamente eficiente.
¿Qué es el sistema Steel Frame?
El Steel Frame es un sistema constructivo industrializado que utiliza perfiles de acero galvanizado de bajo espesor como estructura principal, formando un entramado de montantes verticales y rieles horizontales unidos con tornillos. Sobre esta estructura metálica se fijan placas (yeso, OSB, …) en ambas caras, dejando un espacio interior para aislación térmica y acústica.
En personalHOME te comparamos ambos sistemas y te contamos las 7 ventajas que tiene el sistema Steel Frame con respecto al sistema tradicional de hormigón.
Velocidad de construcción
Una de las ventajas más significativas del Steel Frame es el tiempo de ejecución. Mientras que una estructura de hormigón requiere tiempos de curado (generalmente 28 días para alcanzar su resistencia óptima) y es altamente dependiente de las condiciones climáticas, el Steel Frame permite una construcción mucho más ágil. Los elementos de acero se fabrican con precisión en taller y se ensamblan rápidamente en obra, lo que puede reducir los plazos de construcción hasta en un 50% comparado con métodos tradicionales.
Peso y cimentaciones
El Steel Frame ofrece estructuras significativamente más ligeras, pesando aproximadamente un 80% menos que una construcción equivalente en hormigón. Esta característica tiene implicaciones importantes: requiere cimentaciones menos profundas y costosas, resulta ideal para terrenos con menor capacidad portante, y facilita ampliaciones en altura sobre edificios existentes. En contraste, las estructuras de hormigón demandan cimentaciones más robustas y costosas debido a su considerable peso.
Flexibilidad y diseño
La versatilidad arquitectónica del Steel Frame permite crear espacios diáfanos con luces mayores sin necesidad de columnas intermedias, facilitando modificaciones futuras en la distribución interior. Los perfiles de acero ofrecen gran libertad de diseño y permiten adaptarse fácilmente a cambios durante la construcción. Por su parte, el hormigón, aunque permite diversas formas mediante encofrados, presenta mayor rigidez una vez ejecutado, dificultando modificaciones posteriores en muros estructurales.
Sostenibilidad ambiental
En términos de impacto ecológico, el acero es 100% reciclable y puede reutilizarse infinitas veces sin perder sus propiedades. La construcción en seco genera menos residuos y consume menos agua durante el proceso constructivo. Aunque el hormigón puede incorporar materiales reciclados, su producción (especialmente del cemento) genera altas emisiones de CO₂ y requiere importantes cantidades de agua, dejando una huella ambiental mayor.
Precisión y calidad
La fabricación industrial de los componentes de Steel Frame garantiza tolerancias milimétricas y un control de calidad exhaustivo en taller. Esto reduce significativamente los errores en obra y asegura un acabado más preciso. El hormigón, al ejecutarse mayormente in situ, está más expuesto a variaciones por factores humanos y ambientales, requiriendo mayor supervisión para mantener estándares de calidad consistentes.
Aislamiento y eficiencia energética
El diseño del Steel Frame facilita la integración de aislamiento térmico continuo en toda la envolvente, eliminando puentes térmicos y mejorando significativamente la eficiencia energética. Las cámaras de la estructura pueden rellenarse con diversos materiales aislantes. El hormigón tiene buena inercia térmica, pero requiere aislamiento adicional para cumplir normativas actuales de eficiencia energética, y es más difícil evitar puentes térmicos en encuentros estructurales.
Costes
Aunque el coste por metro cuadrado puede variar según la región y el proyecto específico, el Steel Frame suele ofrecer precios más competitivos cuando se considera el proyecto globalmente. La reducción en tiempos de obra, menores costes de cimentación y mano de obra más eficiente compensan el precio del material. El hormigón puede tener costes variables según la complejidad del proyecto, disponibilidad de materiales locales y necesidad de equipamiento especializado como grúas y bombas de hormigón.
Cada sistema tiene su lugar en la construcción moderna. El hormigón sigue siendo excelente para grandes infraestructuras, sótanos y estructuras que requieren gran masa térmica. Sin embargo, para viviendas unifamiliares, edificios de baja y media altura, ampliaciones y proyectos donde el tiempo y la sostenibilidad son prioritarios, el Steel Frame emerge como una mejor opción que combina eficiencia, calidad y responsabilidad ambiental. La decisión final dependerá de las necesidades específicas de cada proyecto, las condiciones del terreno, el presupuesto disponible y los plazos de ejecución. Lo importante es contar con profesionales como personalHOME, especializada en adaptar el sistema constructivo de cada proyecto a las necesidades del cliente.













